Vete tú, que ya no me recuerdas, que te olvidaste de mi con suma facilidad. Márchate ahora, que debo sacarte de mis pensamientos para volver a ser feliz. No quiero que te quedes, me haces daño, no me apetece seguir derramando lágrimas por ti. Lárgate por donde viniste, no quiero que me sigas demostrando lo poco que te importo. Porque hoy no pienso aguantarme las ganas de mandar todo a la mierda.
Entre tú y yo, guerra fría. Entre tú y yo, distancia y lejanía. Que venga el olvido y se lleve los buenos y malos recuerdos, que borre lo que un día fuimos y no deje ni un trozo de cariño. Que se esfumen todos los "te quiero" y esas tardes llenas de risas y abrazos junto a ti.
Son estas señales ocultas lo que me juega malas pasadas. Ya no sé como sacarte de mi vida, y por una vez que estoy decidida a hacerlo, no quiero arrepentirme.
Sé que nuestro tiempo ya pasó, y ya no debo tener miedo a perderte. He de dejar de pensar que sin ti no soy nada, porque hasta yo misma sé que merezco algo mejor. Aunque ahora piense que sin ti no voy a hacer demasiado ni sabré como actuar cuando ya no estés en mi vida, ya retomaré mi rumbo, no tengo prisa por volver a la normalidad, aunque me urja olvidarte, antes de que nuestra historia acabe conmigo por completo.
Aunque todo lo que nos hallamos dicho esté grabado a fuego en mi memoria, mantendré la mente fría y los sentimientos en hipotermia, y de una vez por todas, haré que me importes menos de lo que debes.
Sé que es lo correcto, a pesar de que me duela, a pesar de que no quiera perdernos, de que aunque esto no sea perfecto, debo ponerle punto y final.
Lo siento, perdóname, pero no quiero amarte, me niego a sufrir, he tenido ya bastante...
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